- Paisaje Sonoro de las fiestas populares del Ecuador

  ¿Además de la música, qué elementos componen el paisaje sonoro de la fiesta popular?

¿Qué modificaciones ha sufrido el paisaje sonoro de la fiesta popular como consecuencia de la modernización?

¿La música es un elemento permanente en el paisaje sonoro de la fiesta popular?

La fiesta popular es un momento vital en las comunidades, conforma la experiencia del dionisismo en la vivencia de las comunidades y, en ese tanto, tiene un potencial emotivo enorme, las fiestas no son solo música, son las voces y sus variantes, los acentos, los volúmenes, los niños que gritan, el ruido de las explosiones, de los vendedores, de la iglesia, de los toros de pueblo, de las botellas de cristal chocando entre sí y de los animadores en su micrófono, los músicos cantando sobre una pista o la banda de pueblo tocando sin descanso son tantos elementos significantes y cargados de un valor estético.


La fiesta popular es proceso completo en que todos los elementos de la cultura se hacen presentes, es muy interesante detenerse a escuchar como de principio a fin como todos los aspectos, desde los más prosaicos hasta los más lúdicos, de la técnica se conjugan con lo más puro y natural del cuerpo y de la naturaleza.


Por lo general en los días previos el ambiente general se torna a la feria, la irrupción de las maquinarias de montaje, muchas veces rudimentarias de los puestos de feria, de los juegos, de la plaza de toros,  escenarios, y demás artilugios entra con un ruido que irrumpe entre el silencio de la plaza, algo solo comparable con los días de feria en los mercados. Los días previos ya vienen cargados de actividad, el sonido del viento atravesado por metales y maderas que conformarán los escenarios y plazas.

 


La entrada del equipo de sonido que debe alimentar toda la fiesta y por lo tanto es de grandes dimensiones determinan el ambiente festivo que inicia desde algún viernes, luego la noche del sábado es usual la elección y coronación de una reina que amadrina la festividad, que por dentro suena como cualquier ceremonia con una acústica de escuela de pueblo, casa comunal, o una visera en una plaza deportiva, música, discursos, entrevistas, baile, y finalmente la bebida y la divesión adulta, por fuera los niños jugando hasta altas horas de la noche con el eco de la ceremonia resonando en  las paredes y la música de cada puesto, el golpeteo de los futbolines, los disparos de las escopetas de dardos, que se mantendrán al siguiente día con el viento silbando entre los árboles día y noche. 


Los desfiles abundan, las presentaciones de la gente de la comunidad danzando, las alpargatas rebotando en el piso y levantando el aire. Es una atmósfera envolvente de sol y música.

 

   


El día suele ser un constante escenario festivo, los gritos por todos lados, los puestos de comida, los toros de pueblo, la gente gritando, aupando, alentando al torero y desgarrandose de emoción cuando hay una cogida, los niños casi siempre libres jugando en la suya, a gritos. Las presentaciones musicales, mucho techno folcklore. y la gente bailando.

 

 



Y finalmente. ya por la noche, los fuegos artificiales, la pólvora estallando y el canelazo, la chicha  la cerveza encienden el espíritu de todos.


El día domingo, que bien podría ser de la semana siguientes (es decir después de una semana de celebración) inicia temprano con un matiz de silencio místico, campanadas y la procesión, con sus pasos tímidos y un leve rumor ocasional, algún niño que se queja y un instrumento triste, suelen ser guitarras y acordeones. La procesión cierra su peregrinaje en la misa,e inmediatamente después se cierra el paréntesis y empieza lo más potente, el cierre de las fiestas con un derroche progresivo de energía hasta que el último de los habitantes y visitantes de la comunidad se retiran


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