- Cuerpo canónico y cuerpo fragmentado en un videoclip musical de Delfín Quishpe. Piel, cabello y proporciones

¿Qué elementos muestran representaciones fragmentarias del cuerpo en este video de Delfín Quishpe?         


El videoclip del tema Pequeño Motel del cantante y compositor ecuatoriano Delfín Quishpe tiene elementos a los que se les puede dar una lectura estética, que más que cuestionar la ética de la elección de las tramas y las cualidades de los personajes, es decir, las implicaciones políticas y sociales, e incluso económicas, que las hay, pero que no serán el centro de esta reseña y análisis, aunque se mencionarán como situación contextual; puede abordarse perfectamente desde el punto de vista de la fragmentación del cuerpo y la relacion con el cuerpo canónico, especialmente en los elementos que dependen de las cualidades raciales, piel, cabello, estatura, que van apareciendo como personajes dentro de la trama audiovisual que complementan -en este caso el video da énfasis a la canción que ya es de tipo narrativo- la música y la letra. Cada elección del fotógrafo y director tienen componentes que fragmentan el cuerpo. Elección del casting, valores de planos, foco, encuadres, etc.


Delfín Qishpe es un artista que no necesita presentación. Este hombre quechua hablante, natural de la comunidad campesina de San Antonio de Encalado en Guamote, generó una explosión mediática mundial nunca antes vista en un artista del Ecuador. En una naciente cultura de la viralidad en internet se convirtió en un fenómeno mundial por su videoclip de Las torres gemelas, canción homenaje al trágico 11-9 de NY, despertando así el enmascarado racismo que existía y aún existe en el mundo occidental. Burlas de todos los tipos y descalificaciones infundadas y de motivos raciales abundaban los medios de todo el mundo, especialmente de habla hispana, y especialmente de los que se aprovechan de los valores conservadores para denigrar al otro. Delfín fue invitado de hecho a muchos espacios de espectáculo televisivo muy reconocido por ser telebasura como ShowMatch en argentina y otros. De hecho en alguno directamente se le denigró por su condición de indígena, su aspecto físico, su forma de cantar, etc. cosas típicas del fascismo, sin embargo, Delfín continuó con su carrera y siguió produciendo música, actualmente (2020) está más bien distanciado del espectáculo pues cumple funciones como alcalde de Guamote.


Dado estos antecedentes podemos hablar de que la cuestión racial atraviesa buena parte de las miradas a las producciones de techno folklore de nuestro país y de otros, como la música chica en el perú, tanto sea desde el rechazo de las poblaciones blanqueadas y que niegan lo infígena de su constitución, como desde la identificación de los sectores populares como algo suyo. Basta con mirar los comentarios de algún video de youtube donde no faltan los comentarios hacia alguna cuestión del aspecto físico de los artistas, o escuchar comentarios del tipo “esa es música de indios”.
Cómo constructor de significados  tomaremos como ejemplo este videoclip de su canción Pequeño Motel de 2011, donde Delfín, que se interpreta a sí mismo, corteja y seduce a una mujer con la que tienen un encuentro en un “pequeño motel”, y esta mujer casualmente es de piel muy clara, rubia, especialmente voluptuosa.


La letra misma juega todo el tiempo con una representación del cuerpo fragmentada y completa, es pertinente que él hable de una parte del cuerpo con un componente erótico, por el contexto de la canción, en el mismo sentido hable de la piel como un foco con su entidad, pero esta entidad es la de ser un elemento erógeno, necesario en la narrativa del tema.


“Entrégame tu cuerpo, / con lujo de detalles, / que no quede un centímetro / tu piel sin recorrer.
Quiero beberme toda / la miel de tus delicias, / y penetrar tu tierna / intimidad de mujer.”


A los ojos del espectador en cambio, en cambio, dado el contraste entre los personajes con el videoclip la piel toma el sentido tradicional que ha tenido en la historia de la representación del cuerpo. Un fragmento del cuerpo que determina aspectos esenciales del sujeto. La mujer rubia y blanca, es el deseable objeto de la modernidad, conquistado por el hombre indígena o mestizo. Él puede en esta época hacerlo, en su auto pequeño, que no deja de ser un elemento que al final genera un giro en la narrativa hacia la peripecia y la precariedad.


Es notable que hay una intención de mostrar este acto, no son solo los planos a las vestimentas ligeras de ella, sino el foco al hecho de que salga con el cabello mojado del motel, que se hayan citado en un parque. No tiene nada negativo que Delfín, o su personaje tenga un amorío con una mujer rubia, teñida, hay fragmentación del cuerpo en estos elementos, pero en si misma esta es una lectura que corresponde a un momento social y cultural muy específico, y el debate que puede generar está muy vigente. Los personajes de este video son un retrato de época muy fiel, estamos en un momento histórico en que la superación de determinadas taras culturales está derrotando, aunque sea en la ficción y con casos muy particulares y hasta exóticos como este, a que elementos fragmentarios de la lectura del cuerpo, como el color de la piel y otros aspectos que determinan la racialización de los sujetos sea determinantes en su convivencia e integración, y el debate posiblemente por las tensiones políticas actuales esté más exacerbado que nunca, pero al menos este videoclip, idílico es un paréntesis de armonía, claro con sus ciertas implicaciones patriarcales también en su realización y su mensaje, pero que son otro tema de debate.

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